miércoles, 15 de mayo de 2013

Vacía.

Hoy noto las lágrimas por mis mejillas caer, por el simple echo de ver a mucha gente a mi al rededor pero no a mi lado. Es un poco extraño sentirte así, vacía. Porque es una experiencia muy difícil de llevar. Que te pregunten "¿Cómo estás?" Y ni si quiera saber que contestar. Terminas diciendo que nada pero te duele saber que los que más se preocupan no tienen la culpa de nada y que quien realmente necesitas que te pregunte ahí está como dije antes a mi al rededor pero sin si quiera saber que algo va mal en mi interior. Hace días que no sonrío que no hago esas bromas tan absurdas mías. Y en esos días las cuatro paredes de mi habitación han sido mi única compañía.. Y la música mi consuelo. Lo único que quiero en este momento es salir de esta agonía, sentirme libre y en parte acompañada o no sé, el cacao mental que tengo en esta tonta cabeza ya no es normal. Irme a estudiar fuera puede ser mi escape para sentirme al fin bien, agusto. Conocer gente nueva, total la que conozco cada vez desconozco más y más. A veces es como que siento que sobro que si no estuviera mi ausencia ni se notaría.. Y sé que no importa mucho lo que acabo de escribir aquí pero me siento algo mejor así.

domingo, 5 de mayo de 2013

Las historias para el olvido.

Cuando peor van las cosas aparece algo que las mejora y te ayuda a seguir adelante. Y justo en ese momento te das cuenta de que aunque a veces te sientas sola, nunca lo estas. Hay un millón de motivos por el cual hoy debes sonreír, y mil personas que agradecerán esa dulce, tierna e inocente sonrisa. Las cosas acaban la vida sigue su rumbo. La mayoría de cosas aunque ahora lo veas imposible, quedan en el olvido. Debemos dejar de darle más importancia de las que merecen algunas cosas. La vida no está hecha para tomárselo todo tan en serio. Hay que reir, hacer las mayores locuras del mundo, enamórate, saca siempre lo mejor de ti y aunque te fallen muchas veces no creas que siempre será así, algún dia créeme que el indicado llegará. Ármate de paciencia, valórate, sé siempre tal y como eres. Jamás te dejes pisotear y, aunque suene cansino ya, SONRÍE. Siempre.