domingo, 8 de noviembre de 2015

Cómo dejar de querer lo que empezaste a querer sin querer.

Eso de que empiezas a conocer a una persona hasta el punto en el que simplemente te dejas llevar. No piensas como al principio de que te va a pasar otra vez sino que esta vez será la buena. Que esta vez arriesgas para ganar, por el momento así ha sido. He ganado un gran sentimiento, madurez a la hora de querer, comprender. Lo he ganado a él. Más que suficiente, un premio que he esperado tanto tiempo. Un amor verdadero. Confianza, respeto.
Alguien un día llega y te desmorona por completo. Te llena la vida de color. De poco a poco, algo así como una droga. No sabes que estás enganchado hasta que intentas dejarlo. Pero.. en este caso ¿Para qué desengancharte de algo que te llena, de algo que te hace feliz y que no es dañino?
Las horas pasan a hacerse minutos si de su compañía se trata. Le da un sentido diferente a eso de.. "hay días que mejor no levantarse de la cama". No porque sea mal día en este caso sino porque esos cinco minutos más a su lado siempre sientan mejor.
Es mi héroe, no por hacer cosas fuera de lo común ni mucho menos sino porque me siento protegida en sus brazos.
También, en parte, lo admiro.. No es nada fácil aguantarme lo admito. Él a pesar de todo sigue ahí.
`Por ilógico y absurdo que resulte, a veces hay personas que te quieren porque sí, porque eres tú´
Es cierto eso de que cuando llega, llega sin más no busques, no por mucho besar sapos encontrarás a tu príncipe azul, eso no existe. Pero si hay alguien que tarde o temprano vendrá. Y el día que eso llegue, lo sabrás, sabrás que esa persona es lo que habías buscado. Solo espera un poco más.