Pero a veces, cansa no tener recompensa después de tanto esfuerzo, después de darlo todo sin esperar nada a cambio, solo un poco de afecto, un simple "gracias" o un "yo también".
Hay momentos en los que quieres estar sola, quieres llorar pero realmente quieres el abrazo de esa persona especial. Miras a tu alrededor y no está, la distancia vuelve a ganar, ansias que el tiempo vuele, cerrar los ojos y al abrirlos verlo ahí, junto a ti. Pero los abres y lo único que puedes hacer es seguir llorando al no verlo con esa sonrisa que te enamoró totalmente, esos ojos marrones que te quedaste mirando y comparando con los tuyos.. Sí eran exactamente iguales. Siempre se decían esas cosas que tenían en común, había tanto.. Siempre, todos los días por la noche, te acuestas y con el último recuerdo que te vas a dormir es con algún momento que pasaste junto a él. Prometes olvidarte de él, haces cosas para estar ocupada y no tener tiempo para pensar, para no recordar, en definitiva, para no llorar.. Pero todo finalmente es en vano ya que en algún momento de tu día estarás desocupada, pensando en él, es inevitable.. Pero bueno, piensa que tal vez aunque no lo creas él haga lo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario